¿QUÉ ES LA INTERACCIÓN HUMANA?
Las mayores influencias que tenemos en nuestro contexto social comienzan en la familia, después la socialización se realiza en la escuela y, de ahí, en el grupo de amigos y la pareja. En estos núcleos comenzamos a establecer interacciones.
De acuerdo con la Real Academia Española, una interacción "es una acción que se ejerce recíprocamente entre dos o más objetos, agentes, fuerzas y funciones". En este caso los objetos o agentes, por llamarlos de alguna forma, son las personas. La interacción social es una necesidad humana que consiste en el comportamiento comunicativo global de los individuos relacionados entre sí. A través de este comportamiento se establece una influencia mutua y los involucrados adaptan su comportamiento frente a los demás, y es gracias a ello que podemos convivir.
Tal interacción es inevitable, es decir, todos los días la establecemos en situaciones tan comunes como cuando platicas con tus compañeros y tu docente en clase, al chatear, al enviar mensajes a través del celular, al responder comentarios en alguna red social, al bailar, al practicar un deporte en equipo, entre muchas otras.
RELACIONES INTERPERSONALES
A lo largo de la vida las personas, la interacción con otras es
fundamental para cubrir la gran mayoría de las necesidades elementales para nuestra
existencia; una de ellas es el amor. Nuestro primer acercamiento con el mundo
lo tenemos a través de nuestra madre, en
sus brazos conocemos que es sentirse querido, aceptado, acompañado y
contenido emocionalmente.
Este primer contacto definirá muchas de nuestras
conductas y reacciones ante las diferentes circunstancias de la vida;
así también, esta primera relación será la que
determine muchas otras que habremos de establecer a lo largo de
nuestra existencia. Si el primer contacto con esta persona tan importante
es cálido y enriquecedor en la formación del sí mismo,
la capacidad de relacionarnos con otros será mas fácil y confiada. por el
contrario, si nuestra madre no es afectuosa o vive miedosa ante su rol materno,
la formación de la estructura del sí mismo será débil y temerosa
ante experiencias interpersonales nuevas. Esto último puede
evidenciarse a través de dos formas de expresión: timidez o conductas
violentas.
La persona que ha desarrollado una estructura del sí mismo
débil, puede retraerse o mostrarse violenta, ambas conductas tienen un objetivo
de auto-protección ante el entorno en que se desenvuelve. tristemente, dichos
comportamientos sólo contribuyen a que el individuo confirme que su entorno le
es desfavorable, ya que alejará a los demás y/o recibirá violencia como
respuesta.
Otra persona importante para el desarrollo del sí mismo de
una persona es el padre, aún en su ausencia. la figura paterna se vuelve
fundamental al mostrarle al niño que mamá no es de su propiedad, si no que la
comparte con él, y que todos forman una familia. Si el padre biológico no esta
presente en la vida del pequeño, este rol puede ser ocupado por otra persona,
incluso por el empleo de la mamá. ¿por qué el empleo?, porque es a través de
este que el niño o la niña comprende que su ,adre no es exclusiva de él o ella,
sino que debe realizar otras ocupaciones.
A partir de esta dinámica en la que el niño o niña sabe que
su madre también atiende otros aspectos de su vida y que él o ella deberá
esperarla, es como se forma la figura de autoridad, fundamental en cualquier
relación interpersonal. Si la mamá coloca a su hijo o hija por encima de todo,
entonces no se está formando la estructura de la mencionada figura y esto
representara gran inconveniente para que ese niño o niña mantenga una sana
relación con su medio, no sabrá seguir las reglas y tendrá confrontaciones
fuertes con sus padres, maestros y demás autoridades.
Cuando los niños comienzan a relacionarse con otros,
principalmente en la escuela, la cual tiene entre sus funciones favorecer la
socialización, entonces pueden compararse y obtener otros marcos de referencia
para sus actitudes y conductas, así enriquecen el desarrollo de sí mismo. La
convivencia se vuelve fundamental en la obtención de habilidades para la vida
gracias al aprendizaje que dejan las experiencias vividas en compañía de otros.
LIBERTAD, HETERONOMÍA Y AUTONOMÍA
LIBERTAD
¿Has escuchado la frase "mi libertad llega hasta donde comienza la de otra persona"? Es una expresión muy común, usada sobre todo como un intento de limitar nuestra conducta. Pero ¿qué es la libertad? Según Jean Paul Sartre (1905-1980), todas las personas estamos condenadas a la libertad, con esto se refiere a que no podemos escapar de ella: la capacidad de decisión que ejercemos todos los días nos condena a esta libertad sin fin.
La libertad implica responsabilidad, siempre debemos responder por nuestras acciones y omisiones. Y es en la libertad desde donde optamos por seguir las reglas sin objetarlas o cuestionarlas para incorporarlas a nuestro sistema de valores. No hay más, todo el tiempo estamos decidiendo, aun cuando decidimos no decidir.
| La libertad es la facultad de decidir hacer algo o no hacerlo |
HETERONOMÍA
La heteronomía es un concepto planteado por Immanuel Kant (1724-1804), quien lo describe como: "[...] aquella cuya norma guía procede de una instancia diferente a la del propio individuo libre: padre, profesores, amigos, ideologías políticas, credos religiosos, o lo que es lo mismo, cuando la norma obedece no al deber en sí mismo sino a fines u objetivos que satisfagan (o nos esclavicen diría Kant) nuestras inclinaciones y deseos.
AUTONOMÍA
La autonomía se refiere a crear los propios lineamientos bajo los cuales una persona actuará, y éstos tienen origen en las necesidades propias, sin preocuparse por los deseos de otros, mas no debe interpretarse como un "permiso" para ignorar la integridad física y moral de los demás o como si sólo importaran los propios caprichos. La autonomía se refiere a la independencia que el sujeto puede llegar a alcanzar, siendo el resultado de un proceso de maduración, lo cual es necesario para su buen desarrollo integral.


